domingo, 19 de agosto de 2012

LA DEUDA CON AMÉRICA LATINA


LA DEUDA CON AMÉRICA LATINA

Muchas personas pensamos que nunca debimos haber dejado entrar a los europeos a nuestro rico y basto continente americano, el cual estaba cargado de riquezas naturales, minerales y culturales. Pero otros piensan que si nunca hubiesen llegado a colonizarnos y a explotarnos, jamás hubiésemos tenido la cultura y las enseñanzas que nos han dejado como legados culturales y que hoy en día practicamos.
Pero ¿Quiénes fueron los primeros en llegar a América realmente? La verdad se dice que fueron los orientales, de lo cual no se ha comprobado mucho hasta ahora. Otros dicen que los vikingos, quienes empezaron a llegar desde Islandia hasta pisar Canadá aproximadamente en el año 1.004 d.C. y quienes empezaron a intercambiar con los nativos productos como espejos y telas por pieles de animales. Unos tres siglos más tarde aparecen los españoles liderados por Cristóbal Colón y quienes entraron a nuestro territorio por primera vez  en lo que hoy se conoce como la Bahamas. Los españoles llegaron por accidente a nuestras tierras, ya que solo querían descubrir nuevas rutas para llegar a Asia, unos veinte años después y gracias a Américo Vespucio los europeos lograron descubrir que no habían llegado a tierras asiáticas, sino a un nuevo continente.
Nuestra sociedad estaba organizada en civilizadas sociedades agrícolas basadas en el cultivo de algodón, maíz, piña, tabaco, entre otros. Aunque su civilización fuera más avanzada y potencial, los europeos necesitaban de recursos para alimentar sus deseos de conquistar  y expandirse hacia nuevas tierras alrededor de todo el mundo. Cuando se dieron por enterados que nuestras tierras y nuestra naturaleza ocultaban cosas hermosas y ricas empezaron a saquearnos, a matarnos y a explotarnos y como si fuera poco nos esclavizaron. La mayoría de nuestro oro, de nuestros diamantes y piedras preciosas fueron hurtadas por estos colonizadores, que por un tiempo venían y se iban cargados de riquezas y que pasados los años decidieron establecerse en nuestro territorio desgastado por ellos, y aunque nuestros antepasados no sabían qué valor económico tenía el oro y las piedras preciosas, si sabían el valor sentimental que esto representaba para nuestra cultura y para su sociedad.
Tiempo después de haberse establecido en nuestro territorio empezaron a fundar colonias europeas. En lo que hoy conocemos como Estados Unido se asentaron los ingleses, en Centroamérica los españoles y en pocas regiones los franceses, los holandeses se quedaron en lo que hoy se conoce cono las Guayanas, y parte de América del sur fue cercada por los portugueses. Los europeos no se conformaron con invadir nuestra privacidad como civilización y de robar nuestras riquezas para consolidarse como imperios, sino que además nos arrancaron nuestras creencias y aceleraron un proceso de culturización, aunque a favor nuestro en ciertos aspectos, hoy no nos sirve de nada.
Además de las muertes generadas por las enfermedades que trajeron los europeos hacia el continente americano como la fiebre amarilla y la viruela, entre otras, se empeñaron en acabar con varios de los pueblos nativos en unas guerras llamadas guerras “justas” que con ideas medievales sometieron a los pueblos Incas, Aztecas, Guaraní, Arawak, Toba, entre otros. Se cree que durante la colonización murió el 90% de la población nativa de América y los españoles tuvieron que ir hasta África a secuestrar hombres y mujeres para traerlos y así reemplazar la mano de obra esclava.
Nuestro país fue invadido por los españoles alrededor del año 1.500. En 1.499 el español Alfonso de Ojeda llegó a la costa norte de Colombia acompañado por Américo Vespucio, y las primeras ciudades que fueron fundados en nuestro territorio colombiano fueron en las regiones del Darién y el Urabá en el año de 1.509., Santa Marta en 1.525 y Cartagena de Indias en 1.533, unos años más tarde desplazando y derrotando a la cultura Chibcha casi por completo Gonzalo Jiménez de Quesada funda la ciudad de Santafé de Bogotá que fue nombrada como Reino de Nueva Granada, para el año de 1.717 esta ciudad se convertiría en la capital de Nueva Granada. Luego  largos siglos de esclavitud y de intensas batallas, como la Batalla de Cúcuta (28 de febrero de 1.813), la de Boyacá (7 de agosto de 1.819), nuestro país logro independizarse del yugo de los españoles.
Pero antes de que nuestro país se independizara de los españoles, otros países como Estado Unidos combatió en una guerra contra los ingleses durante los años de 1.775 a 1.783 finalizando dicha guerra con la derrota inglesa, la firma del tratado de París y con la independencia estadounidense. México comenzó la guerra de independencia el 16 de septiembre de año 1.810 llevando a cabo batallas llamadas tomas en las diferentes ciudades mexicanas hasta que el 28 de diciembre de 1.836 se firmó la independencia de México. Mientras tanto, en Brasil y durante la estadía de la corona portuguesa se libro la guerra de independencia y que termino, luego de varias batallas, con la firma de un tratado de independencia por parte de los portugueses en agosto de 1.825 y así Brasil recibe la independencia.
Estos países de América son solo algunos ejemplos de la invasión europea a nuestras tierras, y con esto podemos observar como los europeos se han aprovechado del valor económico que tuvo para ellos la invasión a América, y como esta explotación material, social, económica y de mano de obra dio paso al gran desarrollo europeo y posteriormente al desarrollo norteamericano, creando imperios de económicos y culturales cada día más poderosos. Estos grandes capitalistas de hoy en día se aprovecharon hace siglos de nuestra riqueza y de nuestra derrota para construir sus economías.
La desigualdad económica que nos han dejado estos países  de gran desarrollo económico es abismal por ejemplo: el ingreso salarial de un ciudadano norteamericano es siete veces mayor que el de un latinoamericano y aumenta rápidamente unas diez veces en un periodo de tiempo relativamente corto. Mientras los latinoamericanos de clase media y clase baja luchamos por el pan de cada día y por el sustento de una vida digna, con condiciones de salubridad básicas y buscamos tratar de superarnos por medio de la educación que se brinda en nuestra Latinoamérica, podemos dar vuelta a la mirada y darnos cuenta como se malgasta el dinero del mundo capitalista en opulencias y cosas materiales efímeras en un grado de derroche sumamente alto, mientras que en países latinoamericanos, quienes han colaborado significativamente con aquel desarrollo del capital europeo y estadounidense, existen niños, mujeres y ancianos muriéndose de hambre. Pero esto generalmente siempre ha pasado, por eso llamo a los grandes capitalista mundiales de la actualidad “los de la barriga llena” ya que nunca se han cansado de jactarse de poder, de opulencia, de materialismo y quienes han transformado con ideas absurdas, vacías y escazas de espiritualidad y pensamiento equitativo e inteligente la sociedad mundial, insertándonos en un proceso aparentemente bueno para el desarrollo de todas las naciones llamado GLOBALIZACIÓN; que hasta la fecha nos ha traído un proceso de “mundialización” lento (comparado con su proceso de desarrollo) y una sociedad consumista que no hace sino pensar y tratar de imitar los modelos que nos venden estas economías altamente desarrolladas.
Nunca debimos haberlos dejado irse con las manos llenas de nuestro territorio. Los explotados hubiesen sido ellos si hubiésemos aprovechado y aprendido más de su malévola, aprovechada, ladrona y astuta inteligencia y sagacidad, si hubiésemos copiado su modo de vivir, no tratando de ser como ellos son y siempre lo han sido (solo que hoy con mayores ventajas económicas), sino copiando ese instinto por defender y llevar más allá a su nación hacia un desarrollo impulsivo y sin importar quienes sufren las consecuencias de aquella sed de invadir, expandir y dominar para lograr objetivos históricos tan gratificantes como la calidad de vida y las expectativas de la misma que tienen aquellos países de “la barriga llena”, quienes siguen explotando su material humano para seguir y seguir creciendo financieramente y así poder humillar y aplastar a nosotros los subdesarrollados como ellos nos llaman y como a veces nosotros mismos nos apodamos.
Es importante resaltar que muchas cosas que adoptamos hoy en día para nuestra cultura son producto de aquella invasión y colonización de la que hablo al principio del ensayo. Pero debemos preguntarnos el por qué abandonamos nuestras ideologías originales para convertirnos poco a poco y dentro de un proceso lento en una sociedad que sin haber ido más allá se tornó capitalista y consumista, que además ansía imitar los modelos propagandísticos que nos ofrecen a diario los medios de comunicación. Es sencillo la repuesta, personalmente, se encuentra en la necesidad de sentirnos parte del mundo, sentir que realmente existimos en esta sociedad capitalista de la que queremos hacer parte desde una perspectiva diferente e inferior.
La deuda financiera es grande, pero estamos distraídos y creemos que al ellos entregarnos su cultura dominante ya han saneado todos aquellos saldos que nos dejó el permitir y aceptar que todo esto entrara a modificar nuestro pensamiento casi  primitivo y que evidentemente fuera transformado de una manera un poco brutal. Personalmente pienso que aun nos deben demasiado.

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